Detrás del Imperio Sojero: Conclusiones
Todo regimen de poder tiene su parte de despotismo, autoritarismo, esclavitud y dominación para constituirse en lo que es, y el caso del Imperio Sojero es una muestra clara de las cruces negras que se levantan en cada campo sembrado. Como se explica a lo largo del ensayo, la Mesa de Enlace ha encabezado la cruenta lucha contra la aplicación o aumento de retenciones, necesarias a lo largo de la historia para hacer posible la redistribución del ingreso y destinar a cada habitante del país un nivel de vida mejor.
Pero más allá de lo conocido por la sociedad, detrás del boom sojero hay crímenes aberrantes que las cámaras de televisión condescendientes con los grandes empresarios no muestran; a lo largo de la denominada "ruta de la soja", es decir, el camino que lleva a cabo su transportación para posterior venta y consumo, se esta generando paralelamente la "ruta de la trata", donde muchas niñas y adolescentes se convierten en la carnada de transportistas cegados por su apetito más descarado, vil y bestial que jamás se pueda imaginar. No es casual que tanto la trata de mujeres como la soja estén en el mismo camino, ya que ambos consolidan un negocio impresionante y calamitoso.
Además, los campos de la provincia de Santa Fe están siendo contaminados con agroquímicos constantemente, perpetuados por empresas multinacionales que se mueven con total libertad e impunidad, exterminando no solo los insectos que atentan contra la cosecha sino también con los habitantes de los pueblos, que se encuentran a escasos cien metros de las tierras. Un estudio que el Doctor Demaio llevó a cabo pudo comprobar que "el 86,6 por ciento de los niños de hasta dos años de la Colonia Alicia padece algún retraso mental demostrable como consecuencia de la aspersión de agrotóxicos" (publicado en Indymedia, el 12 de agosto de 2009). La situación es alarmante si se tiene en cuenta que el pedido que los habitantes de estas zonas infectadas se ubiquen a pocos metros de los campos sojeros fue formulado por Carlos Reutemann, Senador por Santa Fe Federal, que defiende la bandera de la Mesa de Enlace a capa y espada.
La ciudad más afectada por la utilización de glifosato es San Lorenzo, donde a las víctimas constantes de los agroquímicos se les suma la alteración del propio ecosistema, la contaminación en las napas que llegan a Rosario, la muerte de animales y el cambio en ellos, ya que en una reciente charla sobre Impacto Ambiental se mencionó el hecho que existen serpientes con dos colas y más grandes de lo normal. Parece de película, pero eso es lo que causan en nuestra región los tóxicos, consentidos por una clase política que tiene intereses creados en el boom de la soja.
El Imperio Sojero se ha consolidado como un centro de poder inaudito, con ambiciones que día a día van en aumento y que no es visible una salida favorable para el país, avasallado por empresas multinacionales que van dejando una estela de muerte y saqueo en su recorrido. Los recursos naturales que quedan están siendo absorbidos por el embudo contaminante que nos imponen titanes como Monsanto, número uno en destruir el medio ambiente, y por la necedad de la sociedad a aceptar lo que los mass media quieren instalar como normal, cuando en realidad le hacen el juego a los poderosos.
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